El pasado mes de Agosto estuvimos recorriendo algunos de los altos senderos del Valle de Aran; nuestra intencion no era pernoctar en los atestados refugios, aún asi el itinerario nos obligaba, a conocerlos minimamente; nuestra agradable sorpresa fué al llegar al de Saboredo, donde Julian, practicante budista desde hace años, mantiene viva la cultura tibetana para el que quiera acercarse a ella; nuestra bandera tibetana que siempre nos acompaña, se sintió por una vez como en casa.
Julian sorprendido ante semejante visita |
Nuestra aportación a la ruta |
El refugio de Saboredo |
Por las alturas |
La pernocta de una de las noches |
Nos dio recuerdos para sus hermanas Indias |
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